Trimestre negro para el comercio ambulante por las lluvias y los constantes cambios de ubicación del Mercadillo del Arenal, con un desplome de las ventas.

El sector de la venta ambulante en Córdoba ha vivido un arranque de año que califican como “ruina sin precedentes” debido a una suma de factores que van desde el acentuado descenso de ventas por la cuesta de enero, las pérdidas ocasionadas por los sucesivos cambios de ubicación del Mercadillo del Arenal por la coincidencia con el fútbol y la tractorada, y la semana ininterrumpida de lluvias que les ha impedido instalar sus puestos en los últimos siete días.

La Asociación de Comerciantes Autónomos Ambulantes de Córdoba (COMACOR) no recuerda un arranque tan nefasto de año desde la pandemia. Antonio Torcuato, presidente de la asociación representativa del sector, describe la situación como crítica, insostenible y desesperada. “Venimos sufriendo un descenso de ventas motivado por una sucesión de factores que nos han perjudicado gravemente y ponen en jaque nuestro medio de vida. Primero con una caída de ventas significativa en la cuesta de enero, más acentuada que de costumbre, seguida de tres domingos que nos hemos visto obligados a trasladarnos desde El Arenal a la Avenida de Las Lonjas por dos partidos del Córdoba y la tractorada, y finalmente la puntilla nos la han dado los siete días de lluvia y viento coincidentes con la Semana Santa, en los que ni siquiera hemos podido instalar nuestros puestos, y que también ha perjudicado notablemente al comercio callejero, que no ha podido desarrollar su actividad en las calles durante estos días festivos.”

En Córdoba hay más de 800 licencias de autónomos dedicados a la venta en los distintos mercadillos de la ciudad, que esta semana han estado vacíos, y trece familias dedicadas al comercio callejero que han sufrido cuantiosas pérdidas. “La situación se volverá más grave si persiste el mal tiempo”, afirma Torcuato, “teniendo en cuenta además que el próximo domingo 7 de abril de nuevo nos trasladan fuera de El Arenal, esta vez por el Rallye Sierra Morena, perjudicando una vez más las ventas y la calidad y dignidad del montaje de nuestros puestos. Las perspectivas no son nada buenas porque en breve pasaremos a temperaturas extremas veraniegas que volverán a golpear nuestra economía.” Para el presidente de COMACOR “la fragilidad económica estructural de la venta ambulante hace que nuestro colectivo se vea inmerso en un momento crítico, pues siempre estamos en la cuerda floja. Detrás de cada licencia hay más de una familia para la que cada día de no poder trabajar supone un revés en su economía de subsistencia, ya de por sí débil y al límite. En cambio, siguen pagando sus impuestos y sus tasas a pesar de ni siquiera instalar el puesto, lo que agrava aún más la situación con la mercancía condenada en las furgonetas.”

 

Desde COMACOR se pide al Ayuntamiento de Córdoba una apuesta clara hacia el sector, y reclama “medidas compensatorias para paliar las pérdidas, en parte sobrevenidas por la propia decisión del Ayuntamiento de trasladar el mercado de los domingos por las causas más diversas, algo con lo que el colectivo no está de acuerdo si no se consensúa previamente aportando alternativas de venta que propicien ingresos extras que alivien esas pérdidas.”

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